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Ángela Muro

Ángela Muro

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Biografía

Nací en Logroño, La Rioja, el 5 de septiembre de 1962. Soy la menor de cuatro hermanas hija de una artesana y pragmática navarrica de Cintrüenigo y de un soñador viajante y vendedor de origen francés/riojano, por aquello de la inmigración posterior a la guerra civil.

Me eduqué, cómo digo en una de mis canciones, “En un recinto monjil”. Estuve interna unos 7 años, desde mi más tierna edad. Tanto que me sorprendió descubrir, cincuenta años más tarde, que tan sólo tenía año y medio cuando mi madre, por motivos de salud, me internó por primera vez.

Por alguna extraña razón que desconozco mi atracción por el flamenco y Lola Flores me llegó a los 4 o 5 años. Pedí a los “Reyes Magos” un vestido de gitana y eso dio lugar a uno de los primeros recuerdos que tengo ligados al “Chou bisnis”. Me subían a lo alto de las mesas, con mis zapatitos de tacón rojos y mi vestido de lunares a darme golpes en el pecho y a poner caras raras.

Con 11 años aprendí mis primeros acordes de guitarra y fue por entonces que compuse mi primera canción titulada “Rafael”. Contaba la historia de un violinista que tocaba en las calles, muy pobre y aún así todo lo que ganaba lo repartía con otros más pobres que él. Al final de la canción lo mataba, o mejor, moría helado de frío un crudo invierno y subía a los cielos a seguir tocando (pobre desgraciado). Supongo que mis años de educación religiosa se han visto reflejados en muchas de las letras de mis canciones, incluso en títulos de discos.

Desde muy niña mi acercamiento al teatro, la música y el “exhibicionismo” en general, fue claro y ahora que lo pienso, lo primero que quise ser fue: payasa. Me encantaba hacer reír, me partía de la risa. Años más tarde el teatro profesional me ha permitido desarrollar tanto esa vena cómica, como la opuesta, el drama.

Con quince años, mi hermana mayor Rosi (que también cantaba y componía) y yo, nos presentamos por separado al concurso del festival de la canción de autor de radio Eibar y acabé ganándolo. Por entonces mi madre dejó de darme la paga. Recorrí, junto a otros cantautores y grupos de música folk de mi tierra, los primeros escenarios profesionales

Mi madre, que era muy sabia, me animó a la aventura madrileña. Llegué a Madrid con 24 años, muchas ganas, y unas pocas canciones propias. Cuatro Caminos y Lavapiés fueron mis primeros barrios. Me ponía mona, iba a los “piano bares”, les cantaba algo, me contrataban y sobrevivía.

Después, fui vocalista de Amaya Uranga en su primer disco en solitario “Volver”, de Massiel y la realización de inolvidables giras. Una de ellas con la vuelta ciclista el año en que Serafín Zubiri aportó su canción “Pedaleando” y la de las segundas elecciones del PSOE. Más tarde acompañé a Francisco, Lolita o la increíble Sara Montiel de quien guardo muy gratos recuerdos y experiencias. De ella aprendí su capacidad de trabajo y sacrificio y participé en los montajes: "Purísimo Sara" y "Saritzate".

Poco tiempo después me reencontré con quien más tarde sería mi marido, el fotógrafo Carlos Bullejos, quie. me animó a componer definitivamente mi propia música. A partir de ahí empecé a combinar mis labores de “chica de coro” con la de cantautora.

Me estrené en un Madrid posterior a la Movida, en los emblemáticos: “Elígeme”, el “Café del foro” de Nina y Javier, “Yastá”, El Café Central, Suristán, La Palma y un largo etc. Lo hice junto a músicos cómo: Manolo de Lucena, Paco Yebra, Nono García, Javier Leiva, Bafle, Emilio Robálo, Pájaro, Arturo Yedó, David Tabares, Michel Phil, Volker, Ricardo Rauet, Angel Fernández León y tantos otros, que me perdonen si mi mala cabeza deja alguno fuera.

También entre 1992 y 2001 hice incursiones en el teatro musical al ser seleccionada para Los Miserables en el teatro Nuevo Apolo de Madrid, Veranos de la Villa, Zarzuelas en el teatro Maravillas y Calderón de Jose Luis Moreno.

Me harté de mandar “casetes” y maquetas de mis canciones a las entonces: “Muchas compañías discográficas”. Por aquéllos tiempos tenían a bien contestarte, incluso darte una entrevista. Pero no llegó mi oportunidad de grabar hasta que el cantante y compositor Miguel Gallardo me consiguió una cita con José Luis de Carlos, productor de Sony Music. Me fui a la Castellana una tarde de verano y de calor abrasador con mi guitarra. A la tercera canción, bajaron todos los “jerifantes” de la compañía. Siete hombres se sentaron frente a mí y se hartaron de oírme cantar, me preguntaban tonterías cómo ¿cuál es tu signo del zodiaco o porqué cantaba? Aquella tarde, me dieron la bienvenida a Sony. Fue divertido mientras duró, y acabó con un telegrama oficial y la deferencia de una llamada de teléfono. Ese mismo día según me dijo Jose Luis de Carlos nos “liberaban” a Tomatito y a mí.
Si tuviera que destacar experiencias a lo largo de mi carrera profesional, señalaría la colaboración con The Chieftains y Carlos Núñez. Interpretando las canciones de Linda Ronsdtad de el disco “Santiago”. Estuve con ellos en el Auditorio Nacional, Milán, Santiago, premios Tenko de San Remo, Concert Hall de Dublín y en un programa de TV en Irlanda de máxima audiencia.
Obtuve el premio a la mejor banda sonora en la 23 edición del festival de Cine de LA MOSTRA de Valencia. Con la Película BALA PERDIDA, dirigida por Pau Martínez y producida por Jorge de Juan. Actuaban Emilio Gutiérrez Caba, Juanjo Puig Corvé y David Carradine, entre otros. Se grabó con una orquestación sinfónica de 54 músicos en los estudio de Plató Valencia, además de la colaboración de Nono García. Recuerdo aquella lluvia de armónicos en el estudio, no podía parar de llorar por la emoción de escuchar lo que había compuesto con una guitarra y tarareando las melodías, que más tarde maqueté para que el arreglista Arnaú Bataller pasara los arreglos a partituras. Solo puedo decir que es una de esas cosas que me llevaré puesta.
Años más tarde en la última edición de La Mostra de Valencia tuve la oportunidad, junto a la FILM SIMPHONY ORCHESTRA dirigida por Constantino Martínez, de interpretar canciones de películas de James Bond y del compositor Jhon Barry en la Plaza del Pan .
Jorge de Juan, también me dio la oportunidad de interpretar a una Judy Garland junto a Miguel Rellán y Javier Mora en el teatro Marquina de Madrid. Tremenda y bella experiencia que me llevó a un abismo mágico. Inolvidable el cariño y apoyo de Miguel, cómo diría mi suegro: Pá embotellarlo!!
Participé y gané el concurso de TVE Nueva Gente en 1988.
Cómo curiosidad decir que me propusieron una exposición de mis “pinturitas” y figurillas de papel en la galería Cartel de Granada y que incluso vendí piezas
Me considero más una autodidacta ya que todos mis estudios a excepción del de Experta en patologías de la voz, no han sido de titulación oficial. Pero me he acercado a la danza, la interpretación, el violín, la guitarra, el piano, Armonía, doblaje, incluso, el papel maché, la cerámica o el patchwork. Toco mal el piano y la guitarra e Imparto clases y talleres de técnica vocal, ya que mi propio interés me llevo a profundizar en el conocimiento de la voz.
Hasta la fecha 5 de junio del 2017 he colaborado con otros artistas en sus discos y he seguido componiendo, autoeditando y clamando en el desierto de los que estamos vivos y fuera del sistema. Eso me ha permitido tener una gran libertad creativa. Tras Extraño mineral en 1995 con CBS, le han seguido “sin abuela, ni perrito que me ladre” los discos Marron Glacé 2008 y Paraíso Terrenal 2011. Mi cuarto trabajo, que ya tiene título “Cuentos chinos de la Habana (del tango a la habanera) y que estrenaremos en el Teatro Isabel la Católica de Granada, lo grabaremos en directo con público. Nuevamente será en Granada, si Dios quiere, en el estudio de Fernando Romero. El público me ayudará en la financiación de este nuevo disco, una especie de Croudfunding de estos modernos. Supongo que para la fecha en que se publique esta biografía ya será todo un éxito.
PD: Me encanta pasear por los claros bosques y caminos sinuosos, la cocina investigativa, pintar “Angelotas gordas”, disfrutar de una buena obra creativa con arte, sea cual sea de todas las artes, viajar a lo nómada o de “lujazo”, una conversación entretenida e interesante con un buen vino Rioja o un mojito rico, leer bajo una sombrilla a la orilla del mar, tener a mi lado a Carlos Bullejos como compañero de vida y fotógrafo que documenta todas mis experiencias artísticas y ver a mi hija hacerse una gran mujer

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)