×
×

Carmen Paris

Carmen Paris

Tipo: 
Autor / Intérprete
Fecha de nacimiento: 
Año de nacimiento: 
Lugar de nacimiento: 

Detalle autor

Biografía

Carmen París nació el 18 de septiembre de 1966 en Tarragona, pero vivió desde muy pequeña en Utebo –a muy pocos kilómetros de Zaragoza–.

Carmen ha sido, y lo sigue siendo, una gran luchadora que, sin desfallecer y sin darle ninguna posibilidad al desaliento, ha conseguido ver cumplido su sueño de componer y cantar sus propias canciones; y no sólo eso, sino que ha "conquistado", a la vez, uno de los puestos más valorados de la "nueva canción popular", tanto dentro como fuera de Aragón. (Y he dicho "conquistar" por lo mucho y muy bien que ha sabido luchar por lo que creía y por lo que soñaba).

Desde muy pequeña recibió una sólida formación musical, favorecida, en particular por su padre, "melómano convicto al que la guerra civil arruinó su vocación de trompetista".

«Mis padres –comenta Carmennos inculcaban la pasión por la música. Los cuatro hermanos hemos estudiado piano, y yo, que desde pequeña tenía muy claro que quería ser cantante, además aprendí solfeo, guitarra y a tocar el violonchelo».

Al tiempo que Carmen realizaba su aprendizaje musical, hizo estudios de Filología Inglesa y trabajó, primero, de cantante en una orquesta llamada Jamaica, y, posteriormente, de teclista en la banda Blues Power, de Zaragoza, especializada en interpretar versiones de los Beatles.

En 1991 participó en el montaje y como protagonista de un espectáculo de cabaret contemporáneo titulado "Carmen Lanuit", que produjo, dirigió y escribió para ella el dramaturgo aragonés Alfonso Plou. Espectáculo que volvió a presentarse en el Teatro de las Esquinas, de Zaragoza, en septiembre de 2013.

Un año después, Carmen París actuó, semana tras semana, en la Sala Morocco de Madrid, interpretando canciones de Billie Holiday, Nina Simone y Tom Waits, a quienes admira.

Intensa experiencia de la que adquirió un gran rodaje personal como artista, y un gran dominio de todos los géneros y estilos musicales, lo que unido, a su gran creatividad y a su sensibilidad, le permitiría componer, años más tarde, brillantes y originales hermanamientos musicales –hoy somos especialmente testigos de ello– a los que, rompiendo con todo tipo de estereotipos y de etiquetas, llamó, por ejemplo, "carnavalitos arábigo tangueros", "ensoñaciones arábio-caribeñas", "jotas africanizadas", "tangos mediterráneos sobre candombe", "cha-cha-chas tangueros", "jotas morunas por samba", o más recientemente su "EJaaz con Jota" que da título a su nuevo proyecto musical. (¡Grandísima libertad la que Carmen practica y de la que es militante activa! En ella se hermanan, con evidencia, el "genio" y la "libertad").

       

Discográficamente, Carmen se inició en 1998, participando en el disco-libro "Orillas. Trece poemas de mujeres hispanas" (PRAMES); poemas musicalizados por Gabriel Sopeña e interpretados por Carmen París, Maria José Hernández, Ludmila Mercerón y Elena Rubio. Carmen interpretó los poemas "Jaguar de agua" –de la poeta Mía Gallegos, de Costa Rica–, "O estrena patines contra el viento" –de Anabel Torres, colombiana– y "The American Way of Death" –de la poeta nicaragüense Claribel Alegría.

En aquel disco-libro, Gabriel Sopeña hacía la presentación de Carmen París en los siguientes términos:

«El poder de seducción de Carmen París es irresistible. No existe alta disciplina que ella no haya desarrollado con un rigor y una técnica envidiables en este oficio nuestro. Desde que la conozco –y van siendo años– su voz parece ir prendida a la cola de un ciclón: segura y ubicua, casi como una diosa. Carmen es nervio y carácter, caricia y hechizo. Su entrega sabia me ofrece la certidumbre de un canto rodado, que desprecia lo evidente y exhibe delicadamente los velos como prenda esencial del espíritu. Tal vez no sea otro el destino ideal de un poema cantado. Y Carmen es un modelo de como llevarlo hasta allí».

Carmen París, tras la grabación del disco "Orillas" y de toda su experiencia musical anterior, realizó un descubrimiento –como compositora– que ella misma nos cuenta en las siguientes declaraciones realizadas en el año 2005:

«En mi opinión, no está todo inventado. Hay cosas que son resultado de un proceso de búsqueda y muchas otras que surgen por una evolución natural. En mi caso, empecé cantando en una orquesta, luego en un grupo que hacía versiones de "The Beatles", fui concertista de música barroca inglesa, cantante en un grupo de jazz y pasé por la copla, el cabaré. Paralelamente, fui creciendo como compositora, pero en el camino me alejé de la jota, que era lo que más cerca tenía. Hasta que me llegó la oportunidad de componer música para el espectáculo de jotas de un bailarín aragonés, Miguel Angel Berna. Y cuando vi cómo bailaba la jota y su forma de interpretarla, me apasioné y me volqué en ella».

Fue de ahí de donde surgió una especie de chispa en la que prendió, y sigue prendiendo, la identidad de toda su obra; su redescubrimiento de la jota como un género que, al margen de los tópicos, puede tener plena vigencia y que, sobre todo, podía convertirse para ella en el nexo, o, si se quiere, en el punto de encuentro y de fusión de otros muchos géneros o estilos musicales.

A partir de aquel descubrimiento, Carmen París empezó a trabajar intensamente sobre un proyecto musical que se tradujo, en el año 2002, en la grabación de su primer disco, «Pa'mi genio»; disco por el que le fue concedido el Premio de la Música al mejor álbum de música tradicional-folk en 2003.

                            

Aquel disco fue una auténtica sorpresa, y, al menos para mí, un deslumbrante descubrimiento, sobre todo porque en él se producían todo tipo de fusiones puestas claramente al servicio de un único objetivo –yo diría que de una hermosa obsesión–: la creación de ámbitos de belleza utilizando el mejor camino que puede generarlos, el de la libertad radical; esa libertad que no le pone a la creatividad ni corsés, ni límites, ni fronteras.

Tres años más tarde de la publicación del disco "Pa'mi genio", Carmen París, contando con la producción de Tino de Geraldo, grabó y editó su segundo disco, "Jotera lo serás tú" (2005), obra en la que, de nuevo, como si fuera su carnet de identidad, se fusionan de forma hermosamente armónica, el pasodoble, el bolero, la ranchera, el chotis madrileño, la música oriental, los aires latinos –en este caso, el candombe uruguayo– y, como no podía faltar, la jota. Disco riquísimo en matices musicales aportados por colaboradores y amigos como Eliseo Parra, Javier Ruibal, Mercedes Ferrer, y destacados instrumentistas como Joxan Goikoetxea –al acordeón–, Carles Benavent –en calidad de mandolinista– y Jorge Pardo, tocando el saxo.

En la edición "Jotera lo serás tú" la compositora aragonesa incluyó un CD titulado "Carmen y sus andazas" en el que se recogen nueve canciones interpretadas en discos en los que ha colaborado; entre esas canciones, por ejemplo, "Calle Melancolía" –de Sabina–, "Romance de la luna, luna" –sobre un texto de Lorca–, o "En la costa" de Javier Krahe.

El tercer disco de Carmen París se tituló "InCubando"; publicado en el año 2008. Disco nacido y proyectado en La Habana en el que vuelve a fusionar con su identidad aragonesa todo tipo de ritmos, en esta ocasión los ritmos cubanos. Por esta obra Carmen fue galardonada con el Premio de la Música 2009 como el "Mejor álbun de Fusión".

Cinco años después de aquel precioso disco Carmen nos ha ofrecido su más reciente joya discográficas titulada "EJazz con Jota" (2013); donde por primera vez la jota suena acompañada por una Jazz Orchestra de prestigiosos músicos norteamericanos.

«Que jazz se escriba con jota será por algo –escribe Carmen en la presentación de su obra– y para muestra un botón (o un Bostón, mejor dicho en este caso). Cincuenta años después de que el célebre cantador José Iranzo, el Pastor de Andorra (Teruel) le cantara una jota en inglés a J.F. Kennedy, y tras los hermanamientos realizados con jotas en mis discos anteriores, ya está preparada la humanidad para las jotas en inglés por jazz y para el blues-jota (que sonaría "blue-yei" en inglés y así suena el nombre del estudio donde hemos grabado, aunque un Blue Jay es un arredanjo azul, ¡qué cositas insólitas).

Cuando era estudiante de Filología Inglesa y de música en el Conservatorio de Zaragoza soñé con conseguir una beca para poder estudiar piano y composición en la universidad Berklee College of Music de Boston. Lo que no alcancé a soñar entonces es que, aunque no lo consiguiera y aprendiera de forma autodidacta, algún día sus profesores y músicos me harían el honor de grabar mis obras.

He aquí el fruto de esta nueva aventura que espero disfrutéis y que os dé la fuerza para estos momentos crudos y cruciales que atraviesa la humanidad».

Recientemente Carmen París ha recibido el Premio Nacional de las Músicas Actuales 2014.

               

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)