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Juan Antonio Muriel

Juan Antonio Muriel

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Biografía

JUAN ANTONIO MURIEL nació en Málaga en 1949. Durante su infancia y adolescencia, aquello de estudiar, de sacar buenas notas y hacer una "carrera" –"como Dios manda"– no era su fuerte; lo que en realidad le gustaba era pintar y tocar la armónica, actividades a las que dedicaba la mayor parte de su tiempo y que marcaron definitivamente su futuro. Él mismo lo cuenta en una de sus cancione: «Pude ser un vagabundo inspector de papeleras... Un mecánico enamorado de una dulce camarera... Un oficinista tomando café entre las nueve y las nueve y diez... Pero a la orilla de una guitarra, me quedé, porque a la orilla de una guitarra me siento bien». ("A la orilla").

Entre 1968 y 1969 Muriel comenzó a componer y a cantar en institutos, colegios mayores, programas de radio, espectáculos varios y algún que otro festival.

En concreto, decidió participar en la cuarta edición del Festival de la Canción de Alhama de Granada, presentado por una jovencísima Maria Teresa Campos, que, en aquel momento, trabajaba en el programa "España Pop, de Radio Málaga.

Su primer paso por aquel festival –al que acudió con una guitarra prestada– no le fue nada bien: no pasó de la primera ronda. Dos años después –ya con guitarra propia– volvió a Alhama y consiguió el cuarto premio. Y por aquello de que "el que la sigue la consigue" –o, si se prefiere, porque "a la tercera va la vencida"–, en 1974 volvió a presentarse al festival y obtuvo el primer premio. Le dieron veinticinco mil pesetas de la época.

Con aquel dinero, a mediados de 1974 tomó la decisión de trasladarse con su guitarra a Madrid buscando nuevos horizontes a su vida y a su arte.

En Madrid, recién llegado, la situación no fue fácil, sobre todo porque era difícil encontrar en local adecuado en el que poder cantar en directo. Franco seguía vivo –aunque el franquismo estaba dando sus último coletazos–, la represión continuaba siendo una amenaza que acechaba para cercenar cualquier tipo de manifestación en defensa de la libertad, y, para colmo de males, sus canciones, entonces, contaban fundamentalmente historias de Andalucía que, en Madrid, poco o nada interesaban.

Después de muchos intentos logró que le hiciera una prueba en el pub "Don Alberto" y consiguió que le contrataran.

En 1977, grabó su primer disco, un LP titulado "¡Poder andaluz" (Belter), que le sirvió para darse a conocer como cantautor más allá del entorno madrileño y para introducirse en el círculo de los cafés, los baretos, las peñas y otros garitos nocturnos en los que se hacía música en directo hasta altas horas de la madrugada.

Aquella experiencia hizo de Juan Antonio un "lunático convicto y confeso". "Soy un aprendiz de trovador –cantaba– más soñador que aventurero, inaccesible para el sol y para la luna siempre dispuesto". ("A la orilla").

Complicidad con la luna que le permitió conocer y entablar amistad con otros jóvenes cantantes que, como él, vivía la noche y dormían el alba –entre ellos Joaquín Sabina–, y que le sirvió, a la vez, para introducirse en el mundo de la marginalidad habitado por personajes como aquella muchacha que siempre andaba entre la cirrosis y la sobredosis, a la que Sabina y Muriel le dedicaron las canción "Princesa"; canción que empezó a interpretar Juan Antonio antes que Joaquín, y con la que consiguió el segundo premio en el festival de Benidorm celebrado en 1982.

Ese mismo año Juan Antonio grabó su segundo LP, "Seguir viviendo" (Columbia, 1982), en el que incluyó la canción "Princesa". (Sabina la incorporaría a su repertorio dos años después, tras grabarla en su álbum "Juez y parte", editado por Ariola.

Más tarde, en 1985, Muriel participó en el festival de Países Mediterráneos, celebrado en Alejandría, donde obtuvo el premio de la crítica con su canción "La locura de vivir", que dos años después apareció grabada en su tercer disco, "La luna vigila" (Zafiro, 1987).

En 1990, Juan Antonio decidió retirarse por unos años para replantearse su futuro artístico y realimentar su creatividad y sus ilusiones. Felizmente reapareció, en 1996, formando un dúo con Laura Granados, dúo al que le dieron el original nombre de "Venakapaká".

A partir de ahí, Muriel, volviendo a componer y a cantar en solitario de forma habitual, participó en los discos colectivos "Café Libertad 8.El templo de la canción de autor" y "Secuestrados y malditos" –ambos publicados en 2005–; y ha grabado un nuevo disco titulado "Caminar" (2011).

(La fotografía de la cabecera del "cuelgue" es de José Luis Álvarez).

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)