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Luis Cadenas

Luis Cadenas

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Biografía

LUIS CADENAS es un músico mallorquín, afincado en Palma. En el año 2005 empezó a tocar por pequeños bares de Palma y de Madrid, y en el 2009 tuvo el privilegio de actuar en Madrid, en la sala Galileo, junto a otros artistas, en el "X Aniversario del Fallecimiento de Enrique Urquijo", líder de Los Secretos.

Sus influencias musicales van desde el "Rock and roll" hasta la "Canción de autor"; desde Elvis Presley, Chuck Berry, Little Richards, The Rolling Stones, hasta Antonio Vega, Quique González, Joan Manuel Serrat, o Carlos Cano.

A Luis Cadenas le encanta contar en tres minutos –dentro de una melodía que le guste y con su propio estilo y personalidad– historias que interesen a la gente, y hacerlo en un lenguaje directo y cercano. La vida misma es el argumento de sus canciones: vivencias cotidianas, la evocación del amor o del desamor, la posibilidad y el reto de recomponerse tras un problema, la alegría de la amistad, etc.

"Fuerza" y "sensibilidad" son las dos grandes aspiraciones o coordenadas en las que Luis busca la fundamentación de música.

En 2012 publicó su primer disco “Al borde del K.O.", y al año siguiente su segundo álbum titulado "A ninguna parte”. En la actualidad está a punto de editar un tercer disco titulado "Amores de película".

Refiriéndose a su nuevo disco "Amores de película", Luis Cadenas dice:

«En mis canciones siempre trato de rescatar algo de la belleza con la que el cine me ha obsequiado, reconocerla me ayuda a reconocerme a mí mismo, mi vida reflejada en otros que han amado.

Las buenas películas han sido decisivas en mi vida, y no sólo por alimentar con sus tormentos de repuesto mis propios desequilibrios, sino porque gracias a ellas he vivido vidas que no he vivido y he amado en amores en los que no he estado.

¡Sí!, el mundo está lleno de fieras y necesita dos copas, como diría Bogart; pero también creo que todo sería mejor si hubiera más reconocimiento hacia lo bello, hacia los amores de película aunque muchos sean dramáticos y tristes. Hay algo intrínsecamente bueno en querer hacer feliz –como lo hizo Chaplin en "Lucres de ciudad"– a aquella florista ciega (Virginia Cherrill) a la que ayudó cuando no podía ni ayudarse a sí mismo. Nada volverá a ser igual después de intentarlo.

Y es que los amores de película viven para siempre.

Ahora me he hecho mayor y sé muy bien lo que sintió Rick en aquel verano junto a Ilsa, ahora comprendo que su felicidad comprimida supone miles de despedidas. Pero mereció la pena, también para mí…

"Amores de película", gracias a ellos nunca todo está perdido cuando lo ves negro, ellos me dicen cuando todo falla “no estés triste” y vuelvo a la sala de "cinema paradiso" donde Cary Grant e Ingrid Bergmann vuelcan eternamente su corazones y se olvidan de que los nazis están detrás de la puerta; vuelvo al punto de la carretera en el que se desgarraron las vidas de Albert Finney y Audrie Hepburn, ambos dos desterrados por su ausencia; y, sobre todo, vuelvo al lugar en el que cayó la flecha lanzada y en el que Robin y Marian mueren felices para siempre.»

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)