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Mikel Urdangarín

Mikel Urdangarín

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Biografía

Mikel estudió Magisterio y, desde muy joven, se inició en el "universo de la literatura oral espontánea" a través de la práctica del "bertsolarismo", práctica que, respaldada por su hermosa voz, le proporcionó una gran riqueza verbal en el arte de crear situaciones y de contar historias. Capacidad de expresión que pronto le resultó insuficiente despertándole la necesidad de reforzar su voz y sus versos con el lenguaje de la música; en su caso, con las sonoridades de su guitarra y con su canto.

Así fue como Mikel empezó a componer sus primeras canciones, navegando desde la más pura tradición vasca a la música contemporánea, y estableciendo entre ellas una relación armónica, complementaria y mutuamente enriquecedora.

Aquellas primeras canciones de Mikel se caracterizaban por su sencillez y su espontaneidad; canciones muy descriptivas, cargadas de imágenes –casi fotográficas– y radicalmente sinceras; canciones en las que la palabra adquiere un total protagonismo, apoyándose en los sonidos limpios de una guitarra y un chelo.

En 1997, Urdangarín decidió grabar aquellas primeras canciones en un álbum titulado "Haitzetan"; disco acústico en su primera edición autoproducido y que, dos años más tarde, fue reeditado por la discográfica Gaztelupeko Hotsak.

En aquella primera grabación, realizada con muy pocos medios, incorporó once temas, todos ellos escritos y musicalizados por él mismo con la colaboración de Iñaki Aurrekoetxea. La gran protagonista de aquella primera obra de Mikel fue su voz, acompañada a la guitarra por Eñaut Elorrieta, al violonchelo y al acordeón por Pello Ramírez y a la armónica por Igor Arzuaga.

             

Al año siguiente, tras un viaje por Escocia, Mikel grabó su segundo disco "Badira hiru aste" (1978). En esta ocasión los arreglos musicales y la orquestación adquirieron mayor importancia, acompañando a unos textos en los que perduraba la profusión de imágenes alusivas a la vida real, pero en los que el lenguaje se hacía mucho más complejo e intimista. Fue un álbum lleno de recuerdos, de sensaciones y de sentimientos; de amores ausentes y de experiencias amorosas bajo las estrellas; de la tristeza de la mirada de una anciana; o de noches de alcohol, borrachera y último trago.

Mikel al referirse a su trabajo como creador dice: «pruebo, investigo y procuro abrir ventanas y ver paisajes diferentes»; actitud abierta y cargada de sensibilidad que se deja notar, sobre todo en su tercer disco "Espilue" (2000); obra en la que se produce una especie de explosión musical que sorprende y llama la atención, sobre todo, teniendo en cuenta que cuando se editó este nuevo disco sólo habían pasado tres años desde aquel "Haitzetan" en el que, con unos arreglos muy simples, predominaba la sonoridad de su palabra casi al desnudo.

Con "Espilue" nos sumergimos en un universo musical envolvente y plural en el que se funden en perfecta armonía muy diferentes sonoridades y guiños rítmicos subrayando unos bellísimos textos interpretados por Mikel con la colaboración poética de Kirmen Uribe, Unai Iturriaga, Jon Maia, Gerardo Markuleta o Iñaki Aurrekoetxea.

          

En 2001, tras una larga gira para presentar "Espilue" dentro y fueran del país vasco, Mikel se unió a Birgen Mendizabal –autor de bandas sonoras de películas como "Alas de mariposa", de Juanma Bajo Ulloa; "Extasis", de Mariano Barroso; y "Secretos del corazón", de Moncho Almendáriz– para montar el espectáculo audiovisual llamado "Bar Puerto" en el que funden imágenes, canciones y narraciones poéticas que giran en torno a un texto de Kirmen Uribe.

La trama argumental de "Bar Puerto" es realmente hermosa y sugerente. Es la historia de un hombre que, al cabo de mucho tiempo, regresa a su pueblo porque el barrio en el que vive va a ser demolido para construir una autovía. En los días en que permanece en el pueblo, se dedica a grabar con su cámara de vídeo testimonios de gente que vive en ese viejo barrio. Todos testimonios reales. Y, todo ello, unido a las notas que el protagonista escribe en su cuaderno: viejas canciones, recuerdos, citas y reflexiones sobre lo que vive en esos últimos días de barrio y, paradójicamente, del siglo. En síntesis, el viaje interior de un hombre ante una destrucción que le remueve las entrañas.

Tras la representación del espectáculo por toda Euskadi, Mikel y Birgen decidieron grabar un disco que recogiera aquella experiencia. El disco, editado por Gaztelupeko Hotsak, se tituló "Bar Puerto" y en él destaca, por ejemplo, la colaboración del acordeonista Josu Zabala. (En 2010, Elkar editó un libro-DVD que recoge el texto y el espectáculo multimedia "Bar Puerto" que Mikel Urdangarin realizó junto a Kimen Uribe.)

Al año siguiente Mike Urdangarín nos ofreció su quinto disco: "Heldu artean" (2002); obra intimista en la que el cantante ofrece un homenaje personal a los valores de la amistad y la esperanza. «Entiendo este disco –nos dice– como un ventanal que voy abriendo con la esperanza de que todo cambie a mejor ... Es una reflexión sobre la amistad porque, al fin y al cabo, es para mí el ingrediente indispensable que hace que a vida tenga cierto sentido... La idea que intento transmitir es la necesidad de hacer frente a la adversidad y de superarla para seguir adelante.»

«Arnastu, gaurko egunsenti berria / Egia da izarrek argitzen dutela, zuretzat / Ez etsi baina arren egizu amets, oraino / Bizirik zaudela munduan / Argazki zaharrak atera kutxatik, goizero / Irri batez begiraiezu, laztana.» ("Jadanik").

«Respira este nuevo amanecer, / es cierto que las estrellas alumbran para tí, / no te rindas, haz el favor de soñar / que todavía sobrevives a este mundo. / Saca las fotos viejas del cajón / míralas con una sonrisa cada mañana.» ("Jadanik").

Durante el año 2003, Mikel, junto con Kirmen Uribe, y acompañados ambos por Birgen Mendizabal y Rafa Rueda –líder del grupo de rock PiLT–, viajó a Nueva York para presentar un espectáculo al que llamaron "Zaharregia txikiegia agian" ("Demasiado viejo, demasiado pequeño, quizá"). Su objetivo era mostrar que, en un mundo globalizado, el euskera y la cultura vasca tienen una mirada propia y vigente. «El euskara, Euskal Herria, –afirma Mikel– es demasiado viejo, demasiado pequeño quizá, para los tiempos que corren. Pero al fin y al cabo, los vascos aportamos una manera concreta de mirar el mundo, una manera de vivir y de sentir... Lo que reivindicamos es que existe nuestra mirada, una manera de mirar el mundo que es nuestra, ni mejor ni peor. Todas las piezas que componen el mundo son necesarias y nosotros somos una pieza de ese puzzle, aunque sea pequeña». Más tarde el espectáculo fue grabado en un hermoso libro-dosco bellamente ilustrado por Mikel Valverde.

En 2004, Euskal Telebista –la televisión vasca– le propuso a Mikel la grabación de un concierto en directo, propuesta que aceptó poniendo unas condiciones: «No me apetecía realizar la grabación de un concierto al uso, en un local convencional o en el plató de la televisión. No entraba en mis planes. Lo único que me apetecía en esos momentos era reunir en mi casa a mis amigos y seguidores, aunque me daba cuenta de que podría andar un poco justo de espacio. Por ello, les contesté con un reto: quería reunir a mis amigos en la buhardilla del caserío que un estudio de grabación tiene en Amasa. Los responsable de ETB aceptaron, aunque eran conscientes de que el plató ofrecía mejores condiciones». El concierto se grabó como Mikel quería y el resultado fue el DVD "Lagun artean".

Al año siguiente Mikel publcó con Elkar el disco titulado "Dana" (2005), hermosa obra dedicada a su madre –en la canción titulada "Dana" ("Todo")– con la sencillez y la profundidad de este breve texto: «Zu, lur zara, / zu ur, zara, / zu, zuhaitz zara, / dana. / Aingeru zara, / ederra zara, / zu, ona zara, / dana». // «Eres tierra, / eres agua, / eres árbol, / todo / Eres ángel, / eres bella, / eres buena, / todo».

Posteriormente Mikel Urdangarín ha grabado y publicado los discos "Anek idatzi dit zutaz" (2007) –autoeditado y autoproducido–; "Zubia" (Baga-Biga, 2009); "Zuzenean. 2010/12/30" (2011) –doble CD, grabado en directo, en el que repasa sus quince años de oficio de cantor– y "Azula" (2012), ambos editados por KAP Produkzioak.

Más recientemente, en 2013, Mikel vuelve a realizar nuevamente la experiencia que vivió en 2003 cuando junto con Kirmen Uribe, Birgen Mendizabal, Rafa Rueda y Mikel Valverde estrenaron en el Bowery Poetry Club de Nueva York el libro-CD "Zaharregia txikiegia agian" ("Quizás demasiado viejo, demasiado pequeño"). En esta ocasión, el nuevo libro-CD, de similares características formales, se tituló "Jainko txiki eta jostalari hura" ("Un dios pequeño y juguetón"); obra nuevamente basada en la fusión de la literatura, la música, el canto y la expresión plática; que fue presentada en Nueva York, en varias localidades del País Vasco, y en Madrid, el 30 de octubre de 2014, dentro del Festival "Euskadi suena en Madrid".

Actualmente Mikel está realizando una gira en solitario a la que llama "2015". Refiriéndose a ella comenta que quiere ir a la esencia de su trabajo como compositor y como escritor, de forma que sus temas suenen como fueron creados en su origen y tal como surgieron en soledad. En realidad, con esta gira Mikel Urdangarín, vuelve a sus orígenes, reivindicando el valor de la "palabra" que, como él dice, en ocasiones hemos vaciado o empobrecido de contenido.

                        

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)