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Paco Damas

Paco Damas

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Biografía

Nací en Torredonjimeno (Jaén) donde aprendí a tocar la guitarra con apenas siete años y donde sentí la inquietud de la creación y la escritura… Aunque la música me llevaba y me traía por aquellos años de adolescencia terminé estudiando Medicina –en Granada y Madrid– con vocación de servicio a los demás y especializándome en Psicoterapia Psicoanalítica y Musicoterapia. ¡Realmente me interesaban los demás, pero sobre todo desde el punto de vista espiritual, aquello que tenía que ver con el alma!

La música, la poesía y la creación, siempre presentes, las fui compaginando con el ejercicio de la Medicina hasta que pude encontrar un hueco para grabar mi primera maqueta allá por 1997 "Ay amor! Y Entropía", mezclando canción de autor y música instrumental, lo que me puso en la órbita de los compositores andaluces y de lo que la crítica llamaba en aquel momento “La nueva lírica sureña”.

Seguí de la mano de la Medicina y la psicoterapia pero con la necesidad siempre de darle espacio a una inquietud interna que era seguir componiendo canciones. Por fin me presenté en público, allá por 1998, con la grabación de una segunda maqueta en Cadena Dial Madrid para el programa “Esta es la tuya”. El título de aquella maqueta fue Soledad Sonora.

Comenzaron los conciertos en muchas salas de Madrid, mi participación al lado de Paco Ibáñez, María del Mar o mi admirado Hilario Camacho en “El sur que se desborda a todos los Sures” … De aquella maqueta “Madrid es mucho Madrid” sonó con insistencia.

Fue en año 2000 cuando, tras la muerte de Rafael Alberti y la musicación de algunos de sus poemas, encontré la senda que me iba a llevar de la mano de la poesía, a dedicarme, de manera más definitiva, a la música cantada, a consolidar mi compromiso con los demás, ahora desde la poesía y la música... Puse música a Cernuda, uno de mis preferidos con motivo de su centenario en 2002, a Machado, Lorca, José María Hinojosa, Neruda, Celaya, Blas de Otero, Juan R. Jiménez....

Y llegaron los conciertos. Casi un centenar de ellos en estos años hasta que vio la luz mi primer disco: “Once Canciones de Amor y una Reina”. Un encargo con motivo del V Centenario de Isabel la Católica. ¡Todo un reto! Musicar a los poetas de la corte. Vio la luz en 2004 de la mano de la Factoría Autor, del productor de Carlos Cano, Antonio Peña y de Benamín Torrijos. Todo un lujo culminado con las colaboraciones de mis apreciadas Marina Rossell y Clara Montes. El prólogo del disco corrió a cargo de Caballero Bonald..

Había encontrado el camino: los conciertos, la palabra, la música y la poesía me llevaron de nuevo a meterme en un estudio de grabación para que viera la luz en 2005 “Los Versos del Quijote”, todo un ejercicio de malabarismo para musicar los poemas que seleccioné del Quijote, sin mover una coma, eso sí, llenos de ritmos contemporáneos.

Estuve cantando a Cervantes aquel año en más de setenta ciudades españolas y tuve la oportunidad de presentarlo en gira en algunas ciudades europeas.

En 2006 comencé la grabación de los poemas de amor y naturaleza viva que encontré en la extensa obra de Juan Ramón Jiménez, para que viera la luz un disco lleno de colores y matices….”Animal de Fondo”. Como arreglista conté con Antonio Toledo y como productor de nuevo Antonio Peña…. Elegí poemas para el alma, para los sentidos, para la fragancia de Moguer y les puse música desde el corazón, desde las entrañas del compromiso con la vida naturaleza… Resultaron poemas que Juan Ramón Jiménez dejó seleccionados en un libro que yo desconocía, titulado: “Canciones”… No me había alejado mucho de lo que Juan Ramón sentía con su obra… Me acompañaron ¡y de qué manera! Caballero Bonald, Amancio Prada, Luis Pastor y Olga Román

Seguí girando, cantando, componiendo, musicando: Salinas, Aleixandre, Altolaguirre y algunas mujeres de la Generación del 27: Concha Méndez, Josefina de la Torre, Rosa Chachel, María Zambrano, María Teresa León.

Siempre me había sentido muy comprometido con hacer visibles a las mujeres olvidadas en la cultura y la educación lo que me hizo comenzar un gira extensísima titulada “Mujeres de Carne y Verso” por la Igualdad y contra la violencia de género.

En 2009, Miguel Hernández y el disco “Tristes Guerras”. El dolor, la cicatriz del alma, el compromiso con lo cantado caló hondamente en la realización de este disco. La obra de Miguel Hernández removió todavía más mi compromiso con la conciencia social del "No a la guerra", de la Paz, de la Igualdad, de la No Violencia. Un disco donde la canción “Tristes Guerras” me abrió las puertas de muchas personas que creían en esa afirmación. Me ayudaron en este caso el malogrado Juan Gelman con el prólogo y cantaron conmigo Luis Eduardo Aute y Pastora Soler.

Una de las cosas que más me llenan de orgullo, por lo que significan para mi interiormente, y no de cara a la galería, es el reconocimiento en 2010 de mi compromiso personal con las causas que venían moviendo mis conciertos: La Justicia Social, La Solidaridad, La Cultura de Paz. Es así que con y por “Tristes Guerras” fui nombrado “Músico por la Paz” por la Fundación Cultura de Paz y “Embajador por la Paz” por Spmuda Internacional.

De este encuentro nació la senda que me llevó a mi disco más reciente. Un disco donde sentía la necesidad de incorporar mis propios textos. Hasta ahora no me había atrevido por la altura poética de la que me había ido rodeando. La gentileza de José Manuel Caballero Bonald que me invitó a que así fuera, como la de muchos amigos que conocían muchas de mis canciones, me convencieron para incorporar en “Que a todas las balas se les haga de noche” textos propios además de los que había musitado de Federico Mayor Zaragoza, Ángela Figuera, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Dolors Alberola, Miguel Hernández.

El título del disco: “Que a todas las balas se les haga de noche” (2012) resume el espíritu del mismo. Juan Carlos Mestre glosó el prólogo. Mónica Molina puso la ternura a la “Canción para los refugiados” y Amparo Sánchez la fuerza y la garra a “Trigo y agua”

Tras más de mil conciertos en gira en estos últimos años por España, Latinoamérica y Marruecos y cinco discos, sigo cumpliendo un sueño lleno de voz y de palabra. Uno siempre se olvida de lo que soñaba, para pedir algo más. Espero no perder nunca la certeza de que he de seguir dando las gracias por haber conseguido estar colgado de las cuerdas de mi guitarra y mi voz para poner mi granito de arena por un mundo mejor para todos, como si fuera –nunca mejor dicho– un médico con recetas musicales para el alma.

(En 2017, Paco Damas ha grabado y publicaco el magnífico disco-libro "Las sin sombrero", dedicado a las mujeres poetas de la Generación del 27.)

                

«Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)