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Cuento Con Alas

Cuento Con Alas

Editorial: 
Año publicación: 
Tipo publicación: 

• Este libro está prologado por León Gieco y Eva Giberti.

«Todo comienza cuando, desde el escenario, observando al público, me encuentro con los seres de esta historia. Tan presentes, tan sensibles y con tantas cosas que expresar.

Y aquí aparece la alquimia, sus ganas, su fuerza, junto con mi posibilidad de subirlos al escenario.

Los fui conociendo en diferentes momentos de mi vida. Cada uno me produjo una emoción particular, y siempre recibí esa energía pura.

Cuando encaré este proyecto de actuar, girar y rodar una película junto a estos artistas, me pregunté cual sería mi rol, y creo que, como en "De Ushuaia a la Quiaca", mi lugar es ser puente entre ellos y la gente. Es una experiencia totalmente diferente de cuando tocamos sólo la banda y yo.

Aunque todavía muchos discriminen o prejuzguen a la gente con capacidades diferentes, ellos logran arrancar aplausos emocionados de un público maravillado, sorprendido.

Este proyecto se concreta con este libro, serio y comprometido, lleno de ganas y de ternura, escrito de una manera llana que reproduce con profunda sencillez las historias que cuentan sus protagonistas. Estoy feliz por cómo se han desarrollado las cosas, y más feliz porque esta felicidad es compartida.» (Texto tomado del prólogo escrito por León Gieco).

Indice: 

• Agradecimientos.
• Prólogo, de León Gieco.
• Presentación, de Eva Giberti.
• Poder contarlo, de Alicia Fainblum.
• Soy un tipo como vos, de Franisco Chévez.
• Mi sueño siempre fue cantar, Maximiliano Lemos.
• Casi, casi nada le resulta pasajero. de Alejandro Davio.
• Comparados con los pájaros, todos estamos discapacitados para volar, de Carlos Mello.
• Empezar a cantar, de Carina Espina.
• Pintores, de Carlos Sosa y Antonella Semaán.
• Compañía AMAR Tango Danza, MIlongueros.
• Locutor. Raúl Romero.
• Alas. Demián Frontera.
• Armando redes.

¡Cantad alto! Oiréis que oyen otros oídos. ¡Mirad alto! Veréis que miran otros ojos. ¡Latid alto! Sabréis que palpita otra sangre. No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo encerrado. Su canto asciende a más profundo cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.» (Rafael Alberti)