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Miguel Hernández. ¡Dejadme La Esperanza!

Miguel Hernández. ¡Dejadme La Esperanza!

Colección: 
Canción Y Literatura
Año publicación: 

«La colección de libros monográficos "Canción y Literatura", publicada por Ediciones Autor, recoge y da testimonio de la "poesía cantada" de los grandes poetas, músicos e intérpretes españoles y latinoamericanos.

El primer libro de la colección está dedicado al gran poeta Miguel Hernández, y ki publicamos para unirnos, con gozo, a los actos de celebración del centenario de su nacimiento que tendrá lugar a lo largo de 2010.

En el caso de Miguel Hernandez, la vinculación entre la música y la literatura, o la canción y su obra poética, ha sido de una singular riqueza, no sólo por el gran número de composiciones y de intérpretes que han musicalizado sus poemas, sino también por la variedad de estilos, o de géneros musicales, en que han sido –y siguen siendo– interpretados.

Como podrá constatarse en este libro, a Miguel Hernández le han cantado más de cien solistas o grupos musicales, y más de noventa de sus poemas han sido musicalizados. Una obra musical y poética extensa. comprometida y, sobre todo, solidaria y esperanzadora. De ahí el subtítulo de este volumen: "¡Dejadme la esperanza!", verso con el que Miguel concluye su poema "Canción última", de libro "El hombre acecha" (1937-1938).» (Texto que aparece impreso en la contracubierta del libro).

• Lamentablemente la colección "Canción y Literatura" se inició y se cerró con este libro dado que la SGAE decidió no seguir editándola. Una auténtica torpeza más de las que se protagonizan en aquella institución.

Indice: 

• Presentación.
• "Para la libertad". De la poesía social al canto solidario.
• "Daré tu corazón como alimento. Cantándole a Miguel Hernández-
• Apéndices:
– Discografía: Canciones compuestas sobre poemas de Miguel Hernández.
– Poemas musicalizados y cantados.

¡Cantad alto! Oiréis que oyen otros oídos. ¡Mirad alto! Veréis que miran otros ojos. ¡Latid alto! Sabréis que palpita otra sangre. No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo encerrado. Su canto asciende a más profundo cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.» (Rafael Alberti)