×
×

Yo Pude Ser Letizia

Yo Pude Ser Letizia

Escritor: 
Año publicación: 
Tipo publicación: 
Relacionado con: 

Vuelve Petisme por partida doble. Nuevo libro-disco que repasa su carrera musical junto a su primer libro de relatos. Petisme en su versión más mordaz, salvaje y descarada.

"Yo pude ser Letizia", primer libro de relatos, 35 cuentos canallas sobre la noche, los bajos fondos, aventuras escalofriantes, asesinatos por amor, amigos de la literatura y la música, vivencias, viajes y anécdotas por Chile, Palestina, México, etc. Sin olvidar la memoria y la infancia. Humor vitriólico. Cualquier semejanza con la ficción es pura realidad. La historia que pudo cambiar este país. Conversaciones en sueños (sobre gatos) con Labordeta. Niñas que comen natillas sentadas en las rodillas de José Luis Sampedro. Guitarras de segunda mano de Antonio Vega. La frialdad de quirófanos, tanatorios, servicio de recogida de mascotas, el frío de vivir de Carlos Castán, los sexshops de la calle Atocha. Pepín Bello, con 103 años, y sus latas de Fabada Litoral girando en el microondas. Yoko Ono y Felipe VI observando al cantautor a 3 metros de distancia.

Prólogos de Kutxi Romero, Javier Gallego “Crudo” y textos de Antonio Ibañez. Textos sobre Petisme de Félix Romeo, José Luis Sampedro, Enrique Vila-Matas, Luis Eduardo Aute, Santiago Auserón, Labordeta, Ignacio Martínez de Pisón, El Drogas, Luis Antonio de Villena, Isaac Rosa, Luis Farnox, Ángel Guinda, Cristina Narea, Carlos Edmundo de Ory, Quique González, Carlos Castán, Luis Pastor, Ruper Ordorika

“Así que cuando algún aventurero ávido de respuestas me pregunta por la calidad de ese autor del que poseo tantos títulos, siempre respondo lo mismo: lo odio. Y es que no se puede escribir tan bien. Que no, copón. Que no.” (Kutxi Romero)

«En su último legajo, en esos breves retratos y retazos en los que dice tanto con tan poco, esos pequeños universos que contienen el mundo, ha vuelto usted a destripar la vida para mostrar sus rozaduras y heridas, sus lujurias y misterios, sus guasas y tristezas: la entraña y la víscera, que es desde donde escribe usted, ministro, con el sudor de la tinta y la sangre en el tintero, dejándose la piel en el papel y la vida en cada frase. Estos relatos en prosa tan poética que son casi poemas me han enternecido y estremecido, me han hecho reír y blasfemar, me han puesto cachondo y también melancólico y me han hecho brindar por estar aquí, respirando y leyendo estas líneas que tienen la hondura del poeta, la elegancia del juglar, la chulería del roquero, la ternura del amante, la alegría del niño y la fuerza del cierzo que sopla en su corazón, queridísimo ministro, y en cada libro que escribe.» (Javier Gallego “Crudo”.)

¡Cantad alto! Oiréis que oyen otros oídos. ¡Mirad alto! Veréis que miran otros ojos. ¡Latid alto! Sabréis que palpita otra sangre. No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo encerrado. Su canto asciende a más profundo cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.» (Rafael Alberti)